337 Mariangel & Daniel

Como el grito en la parálisis del sueño, se ahoga en mis labios ese beso callado. Sabor a miel y robado, suspiro de cada noche y no dado. Placebo de dulzura, sensible despedida que invita a violar la abstinencia de besar, de tomar la esencia semidesnuda de ese beso callado. Pueden ser mil o uno solo los besos de quienes realmente nos gustan nunca bastarán, a lo mejor Mariangel y Daniel han encontrado la dosis perfecta. Parque Nacional, San José

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s